Es el complemento ideal -e infaltable- para vernos divinas. Sin embargo, a la hora de enfrentar el espejo, muchas veces dudamos. ¿Qué colores nos favorecen? ¿Qué rasgos nos conviene destacar? ¿Y cuáles no? Los consejos de una asesora de imagen para que puedas lucirte.
Romina Barak
Si hay algo que termina de sellar nuestro look, que forma parte indiscutida de nuestra imagen, que puede hacernos brillar y que en muchas ocasiones puede marcar la diferencia, eso es el maquillaje.
Por eso, hoy te presentamos diferentes propuestas de make up para que elijas de acuerdo a tu estilo y personalidad. La idea es que puedas optar por el que mejor se adapte a vos, o armes tu propia receta y juegues con ellos. ¡Animate!
Look Natural. La idea es lucir relajada y natural pero a la vez bonita, sin ojeras, ni manchas con tan sólo un poco de maquillaje. Para comenzar, aplicá una fina capa de base líquidas. Sólo si tenés muchas ojeras podés utilizar corrector en ellas, pero si no, no es necesario. Delineá tus ojos con tonos tierras, aplicá un poco de rubor en los pómulos (con la brocha, siempre hacia arriba) y, como detalle final, un poco de gloss en los labios.
Look Formal. Lo importante aquí es la definición y la prolijidad. Además del corrector, aplicá base -inclusive en párpados y labios- y rubor. Siempre con pincel, pintá con sombra tus ojos: el color más oscuro en el extremo para crear profundidad y los más claros hacia adentro. Delineá con delineador líquido y aplicá máscara de pestañas. Por último, definí tu boca con un lápiz y aplicá labial preferentemente al tono.
Look Noche. Aquí hay que llamar la atención pero… ¡Sin exagerar! Dale vía libre a la base satinada y al iluminador (¡importantísimo!) encima de los pómulos y en el lagrimal. Tenés dos opciones: o cargar tus ojos con sombras y un delineado bien marcado o darle el protagonismo a los labios con un labial de color jugado (colorado, fucsia o naranjas)… ¡Nunca las dos cosas juntas! Si querés, podés aplicar pestañitas postizas sueltas para que luzcan naturales, eso le va a dar una importante intensidad a tu mirada.
Look Jovial. Es fundamental aplicar bases y correctores para darle a la piel un acabado perfecto. Para el make up en general, inclinate por tonos claros: pasteles, nude o tierras, no muy oscuros porque envejecen el aspecto del rostro, nada de negros azules y rojos. Un consejito: usá sombra con efecto mojado en los párpados, da un aspecto suave y realza la mirada. Aplicá máscara de pestañas, pero de la que alarga y no de la que engrosa.
Look Trendy. Acá lo que hay que hacer es animarse e innovar. Lo ideal es usar sombras de colores fuertes, como los tonos neón como amarillo, celeste o anaranjado, que están tan de moda y aplicarla bien difuminada. Delineá tus ojos con la terminación de las colitas hacia arriba. No lleves el color de tu piel a los tostados, inclinate más por una piel blanca y tipo porcelana ya que ya no se usa un bronceado tan excesivo. Tus labios bien naturales… ¡Y voilà!
10/05/2013
20/06/2012
La piel de la mujer según las décadas
Cada edad tiene distintas problemáticas, cuatro especialistas definen cada una de ellas. Para estar atentas.
A los veinte
Todas las expresiones faciales naturales como sonreír, reírse y reflexionar implican contracciones musculares, y a los veinte años podrían empezar a verse algunas arrugas y líneas finas relacionadas con el movimiento facial, primero en la frente y después en forma de “patas de gallo” alrededor de los ojos. También pueden aparecer líneas alrededor de los ojos si se ha pasado mucho tiempo al sol durante la niñez, o si se fuerza la vista durante muchas horas delante de la pantalla de la computadora. A la mujer, a los veinte años puede empezar a salirle vello en el labio superior y en los bordes del rostro.
A los treinta
A medida que se envejece, el colágeno y la elastina de la piel, que son las proteínas que mantienen la piel tersa, empiezan a degradarse más deprisa de lo que el cuerpo las puede regenerar. Como resultado, a los treinta su piel puede empezar a parecer cansada y menos radiante. Cuando la piel pierde elasticidad pueden empezar a aparecer arrugas, por ejemplo, unas patas de gallo más marcadas, un par de líneas verticales entre las cejas y una sombra en la zona triangular delimitada por la nariz y las comisuras de los labios. Además, puede que empiece a notar manchas por la exposición al sol.
A los cuarenta
A medida que la piel flácida y la exposición al sol continúan pasando factura, la piel puede parecer menos lisa y radiante. Pueden formarse líneas alrededor de los ojos, la boca y la frente, puede que se reduzcan los labios, la piel puede volverse laxa en algunos puntos y las comisuras de la boca curvarse hacia abajo. También puede parecer que uno está frunciendo el entrecejo cuando no es así producto de la pérdida de elasticidad de la piel. Las manchas debido a la exposición al sol se vuelven oscuras, y también puede que aparezcan vasos sanguíneos dilatados, especialmente a ambos lados de la nariz.
A partir de los cincuenta
Después de medio siglo de envejecimiento y exposición al sol, la degradación del colágeno y de la elastina que comenzó a los treinta está en pleno apogeo, haciendo que la piel se vuelva laxa. Este problema puede empeorar a partir de los sesenta, produciendo arrugas profundas y un aspecto apergaminado. La piel también puede empezar a parecer más delgada y translúcida, haciendo más visibles los vasos sanguíneos y adquiriendo un aspecto descolorido. Pueden aparecer líneas finas en las mejillas, las líneas que van de la nariz a la boca pueden hacerse más profundas, y las líneas de marioneta (las líneas que se extienden hacia abajo desde las comisuras de los labios) también puede volverse más pronunciadas. Puede que le salgan manchas de la vejez/solares, y si es de piel clara, es posible que su piel adquiera un tono amarillo cremoso. Si es mujer, la pérdida de estrógenos a los cincuenta puede dar a la piel una sensación y un aspecto más reseco, haciendo que las líneas y las arrugas se marquen aún más.
Asesoraron:
Dr. Ezequiel Chouela – Dermatólogo/ Dr. Sergio Korzín – Cirujano Plástico/ Dra. Griselda Seleme – Cirujano Plástico/ Dr. Néstor Vincent – Cirujano Plástico
14/05/2012
Así mienten las mujeres cuando mienten
Una opinión masculina sobre nuestra forma de guardar secretos. Cómo ocultamos, convencemos y nos la rebuscamos para nunca, pero nunca, ser descubiertas.
Muchas veces se han hecho comparaciones entre las mentiras masculinas y las femeninas. Se dice que los hombres mentimos más. Yo siempre sostengo que no es que los hombres mentimos más, sino que las mujeres mienten mejor. Y por eso son descubiertas menos veces.
Esto sucede por una razón increíble pero real:
“Las mujeres pareciera que se creen sus propias mentiras”.
Y por eso es muy difícil descubrirlas. Cuando mienten no solo lo hacen con la palabra sino con todo el cuerpo, con sus movimientos, con los gestos, con la mirada, con el tono de voz, con las lágrimas, con todo.
Lloran y uno dice: “No…no… no me puede estar mintiendo”. Y entre las ganas que tenemos de creerles y semejante demostración de sinceridad, caemos.
Y eso cuando encima tenemos al menos una punta de la mentira. Porque si no la tenemos, perdimos: no hay forma de descubrirlas.
¿Qué podemos hacer al respecto? En la mayoría de los casos, nada.
Ahora, en el caso de que tengamos alguna punta… Alguna prueba de que nos está mintiendo, REMITÁMONOS A ESA PRUEBA. No nos dejemos convencer por sus maravillosos actings. La mina puede mentir… Y muy bien. Las pruebas contundentes que podemos tener, no.
Si tu hermano te dice que la vio con otro hombre, creele. Por más que ella te jure por lo más sagrado que no es cierto, por más que se deshidrate llorando y la tengan que internar con un ataque de pánico.
Por Fabio Fusaro, escritor y counselor. Autor de los libros “Mi Novia – Manual de Instrucciones”, “La Mujer de tus Sueños” y “Mi ex–novia". www.fabiofusaro.com
Muchas veces se han hecho comparaciones entre las mentiras masculinas y las femeninas. Se dice que los hombres mentimos más. Yo siempre sostengo que no es que los hombres mentimos más, sino que las mujeres mienten mejor. Y por eso son descubiertas menos veces.
Esto sucede por una razón increíble pero real:
“Las mujeres pareciera que se creen sus propias mentiras”.
Y por eso es muy difícil descubrirlas. Cuando mienten no solo lo hacen con la palabra sino con todo el cuerpo, con sus movimientos, con los gestos, con la mirada, con el tono de voz, con las lágrimas, con todo.
Lloran y uno dice: “No…no… no me puede estar mintiendo”. Y entre las ganas que tenemos de creerles y semejante demostración de sinceridad, caemos.
Y eso cuando encima tenemos al menos una punta de la mentira. Porque si no la tenemos, perdimos: no hay forma de descubrirlas.
¿Qué podemos hacer al respecto? En la mayoría de los casos, nada.
Ahora, en el caso de que tengamos alguna punta… Alguna prueba de que nos está mintiendo, REMITÁMONOS A ESA PRUEBA. No nos dejemos convencer por sus maravillosos actings. La mina puede mentir… Y muy bien. Las pruebas contundentes que podemos tener, no.
Si tu hermano te dice que la vio con otro hombre, creele. Por más que ella te jure por lo más sagrado que no es cierto, por más que se deshidrate llorando y la tengan que internar con un ataque de pánico.
Por Fabio Fusaro, escritor y counselor. Autor de los libros “Mi Novia – Manual de Instrucciones”, “La Mujer de tus Sueños” y “Mi ex–novia". www.fabiofusaro.com
09/02/2012
La explicación bioquímica del enamoramiento

Por poco romántico que parezca, desde el funcionamiento de ciertas hormonas hasta la emisión de “mensajes” que puedan ser captados por otro, muchas son las cuestiones que juegan su rol a nivel orgánico cuando “esa” persona aparece. Cómo transformarlo exitosamente en un sentimiento maduro y continuo.
Cosquillas o mariposas en la panza, la idea de “estar flotando”, alegría, emoción. Todas estas sensaciones sirven y se utilizan habitualmente para describir lo que les ocurre a una mujer y a un hombre cuando se enamoran.
Ese sentimiento tan básico y complejo a la vez, que inspiró miles de películas y libros y que puede entenderse desde lo meramente emocional, aunque también desde lo fisiológico y orgánico, tiene “su” día. Si, el próximo martes 14 de febrero se celebra en todo el mundo el Día de los Enamorados, fecha también conocida como San Valentín.
Pero, ¿qué implica desde lo orgánico e inclusive físico el estar enamorado? Para desandar esta pregunta, la opinión de especialistas en el tema.
Hasta consolidarse, y desde el primer encuentro, los enamorados deben atravesar diversas etapas: “El enamoramiento es magia, es energía pura y transformadora, pero también es el resultado de una serie de combinaciones de sustancias químicas que se producen en el cerebro y que se distribuyen a través del sistema circulatorio y nervioso, produciendo respuestas biopsicoespirituales”, refirió la doctora Beatriz Literat, médica Sexóloga Clínica y Ginecóloga, asesora y colaboradora de Fundación REPRO y Halitus Instituto Médico.
De hecho, en esta suerte de “cadena de sucesos” podría estar la respuesta a una de las preguntas más frecuentes con respecto al amor: ¿es posible mantenerlo? o ¿por qué a medida que los meses pasan “la llama” se va extinguiendo?
“Según lo que descubrieron diversos neurofisiólogos, las sustancias productoras del enamoramiento entre las cuales se cuentan la occitocina, la testosterona y la dopamina, por mencionar sólo algunas, necesitan todo el tiempo nuevos estímulos sensoriales a fin de permanecer circulando en la sangre. Si eso no ocurre, terminan por disolverse en el torrente sanguíneo y desaparecen a los pocos meses”, agregó la especialista.
Por supuesto, dado que desde lo orgánico todas las mujeres y todos los hombres “emiten sus señales” y por ende están abiertos a “conectar” con otro en cualquier momento -más allá de que la fidelidad debería ser la conducta elegida cuando se intenta consolidar un vínculo y apostar a una vida en común- una persona puede enamorarse de otra conociendo únicamente aquello que está a la vista y sin saber nada sobre los múltiples otros aspectos que conforman una personalidad.
En esos casos, si al cabo de un tiempo surge el desencanto o alguna de las dos personas se da cuenta que eso no es lo que se buscaba, quería y deseaba, llega el momento de dejar de emitir esos mensajes y esas sensaciones -algo que ocurre a nivel hormonal y se materializa en la conducta- para darle paso al aspecto tal vez más racional de la relación entre dos personas: la separación.
“Por el contrario, cuando la relación avanza en todos los aspectos, cuando se logra apreciar y apegarse a la mayor parte de los aspectos del otro y se obtiene una gratificante reciprocidad, estamos frente a una segunda etapa en la cual hay que mantener lo que se logró. Esto es que el enamoramiento inicial, puesto a prueba por las acciones en el tiempo, vaya adquiriendo mayor fuerza”, sostuvo la doctora Literat.
“La química neurohormonal sumará entonces sensaciones de seguridad, tranquilidad, confianza, autoestima y entusiasmo entre otras, así como también las endorfinas sexuales de la pasión y la ternura lograrán que el apego aumente, generando un círculo virtuoso de reiteración de conductas que nutrirán la relación y la reforzarán una y otra vez. Finalmente, cuando a esto se le agregan componentes racionales, estaremos en presencia del amor maduro“, completó la especialista.
Indudablemente éste es el final feliz que la mayoría desea. Lo que ocurre a veces es que en el tránsito que experimentan, tal como comentó el doctor Eduardo Kalina, médico psiquiatra, “los componentes químicos mencionados anteriormente, que son los que actúan a nivel de la corteza cerebral y contribuyen o no al mantenimiento de determinados sentimientos o emociones”, las cosas pueden cambiar.
Una de las claves, entonces, es mantener el interés y la energía mediante la realización de actividades en conjunto, el armado de planes en común y la voluntad de llevar la relación de un nivel a otro.
“Todo eso debe cumplimentarse manejando la ansiedad, para evitar que algo que es muy lindo y sumamente gratificante y motivador se transforme en un foco de conflicto y estrés”, finalizó la licenciada Gabriela Martínez Castro, psicóloga y directora del Centro de Estudios Especializados en Trastornos de Ansiedad (CEETA).
Cosquillas o mariposas en la panza, la idea de “estar flotando”, alegría, emoción. Todas estas sensaciones sirven y se utilizan habitualmente para describir lo que les ocurre a una mujer y a un hombre cuando se enamoran.
Ese sentimiento tan básico y complejo a la vez, que inspiró miles de películas y libros y que puede entenderse desde lo meramente emocional, aunque también desde lo fisiológico y orgánico, tiene “su” día. Si, el próximo martes 14 de febrero se celebra en todo el mundo el Día de los Enamorados, fecha también conocida como San Valentín.
Pero, ¿qué implica desde lo orgánico e inclusive físico el estar enamorado? Para desandar esta pregunta, la opinión de especialistas en el tema.
Hasta consolidarse, y desde el primer encuentro, los enamorados deben atravesar diversas etapas: “El enamoramiento es magia, es energía pura y transformadora, pero también es el resultado de una serie de combinaciones de sustancias químicas que se producen en el cerebro y que se distribuyen a través del sistema circulatorio y nervioso, produciendo respuestas biopsicoespirituales”, refirió la doctora Beatriz Literat, médica Sexóloga Clínica y Ginecóloga, asesora y colaboradora de Fundación REPRO y Halitus Instituto Médico.
De hecho, en esta suerte de “cadena de sucesos” podría estar la respuesta a una de las preguntas más frecuentes con respecto al amor: ¿es posible mantenerlo? o ¿por qué a medida que los meses pasan “la llama” se va extinguiendo?
“Según lo que descubrieron diversos neurofisiólogos, las sustancias productoras del enamoramiento entre las cuales se cuentan la occitocina, la testosterona y la dopamina, por mencionar sólo algunas, necesitan todo el tiempo nuevos estímulos sensoriales a fin de permanecer circulando en la sangre. Si eso no ocurre, terminan por disolverse en el torrente sanguíneo y desaparecen a los pocos meses”, agregó la especialista.
Por supuesto, dado que desde lo orgánico todas las mujeres y todos los hombres “emiten sus señales” y por ende están abiertos a “conectar” con otro en cualquier momento -más allá de que la fidelidad debería ser la conducta elegida cuando se intenta consolidar un vínculo y apostar a una vida en común- una persona puede enamorarse de otra conociendo únicamente aquello que está a la vista y sin saber nada sobre los múltiples otros aspectos que conforman una personalidad.
En esos casos, si al cabo de un tiempo surge el desencanto o alguna de las dos personas se da cuenta que eso no es lo que se buscaba, quería y deseaba, llega el momento de dejar de emitir esos mensajes y esas sensaciones -algo que ocurre a nivel hormonal y se materializa en la conducta- para darle paso al aspecto tal vez más racional de la relación entre dos personas: la separación.
“Por el contrario, cuando la relación avanza en todos los aspectos, cuando se logra apreciar y apegarse a la mayor parte de los aspectos del otro y se obtiene una gratificante reciprocidad, estamos frente a una segunda etapa en la cual hay que mantener lo que se logró. Esto es que el enamoramiento inicial, puesto a prueba por las acciones en el tiempo, vaya adquiriendo mayor fuerza”, sostuvo la doctora Literat.
“La química neurohormonal sumará entonces sensaciones de seguridad, tranquilidad, confianza, autoestima y entusiasmo entre otras, así como también las endorfinas sexuales de la pasión y la ternura lograrán que el apego aumente, generando un círculo virtuoso de reiteración de conductas que nutrirán la relación y la reforzarán una y otra vez. Finalmente, cuando a esto se le agregan componentes racionales, estaremos en presencia del amor maduro“, completó la especialista.
Indudablemente éste es el final feliz que la mayoría desea. Lo que ocurre a veces es que en el tránsito que experimentan, tal como comentó el doctor Eduardo Kalina, médico psiquiatra, “los componentes químicos mencionados anteriormente, que son los que actúan a nivel de la corteza cerebral y contribuyen o no al mantenimiento de determinados sentimientos o emociones”, las cosas pueden cambiar.
Una de las claves, entonces, es mantener el interés y la energía mediante la realización de actividades en conjunto, el armado de planes en común y la voluntad de llevar la relación de un nivel a otro.
“Todo eso debe cumplimentarse manejando la ansiedad, para evitar que algo que es muy lindo y sumamente gratificante y motivador se transforme en un foco de conflicto y estrés”, finalizó la licenciada Gabriela Martínez Castro, psicóloga y directora del Centro de Estudios Especializados en Trastornos de Ansiedad (CEETA).
24/10/2011
“Maduritud”: para ellas, lo mejor llega a partir de los 50

Un reciente estudio concluyó que el 83% de las mujeres que se encuentran en el período pre o post menopausia está de acuerdo con que este es un momento de vida ideal para empezar nuevos proyectos. La clave para vivir el paso del tiempo con naturalidad.
Entre los 40 y 60 años las mujeres viven la etapa denominada maduritud, que conjuga lo mejor de la madurez (la experiencia) con lo mejor de la juventud (la energía).
En tiempos en los que la juventud se convirtió en un valor y el tener 50 años es considerado como “el principio del fin”, un estudio realizado por la empresa multinacional Kimberly Clark (a través de su marca Poise y en conjunto con la Federación Latinoamericana de Sociedades de Climaterio y Menopausia, Flascym) da a conocer una generación de mujeres listas para cuestionar esta creencia: tienen 50 años y se sienten con mucha energía.
Algunas alcanzaron la cima de su crecimiento profesional o empiezan un pequeño negocio, otras eligen empezar una nueva vida en pareja o sin ella, y casi todas están orgullosas de haber criado exitosamente a sus hijos. Aunque ya no tienen 30 y sus cuerpos están pasando por los cambios físicos que supone la menopausia, ellas sienten que hoy tienen mucha más capacidad para enfrentar retos y obstáculos.
El estudio
El estudio se llevó a cabo en la Argentina, Colombia, Costa Rica y Chile, con la modalidad de entrevistas face to face y telefónicas, en ambos casos con una duración no inferior a los 10 minutos. El target elegido incluyó mujeres de entre 40 y 60 años de edad, con un nivel socioeconómico ABC1-C2/C3. La cantidad de casos entrevistados fueron los siguientes: Argentina: 180, Colombia: 131, Costa Rica: 199 y Chile: 302.
Según Carolina Tacco, Brand Manager de Poise Argentina, luego del estudio se encontraron “con una generación de mujeres argentinas (y de Latinoamérica en general) dispuestas a vivir los 50 de otra forma, que cuestiona la creencia de que llegar a la madurez es el fin de una etapa“. A partir del estudio, se concluye que el 83% de las mujeres que se encuentran en el período pre o post menopausia está de acuerdo con que este es un momento de vida ideal para empezar nuevos proyectos.
Esta etapa en la vida de las mujeres también viene acompañada de energía y actividad: el 91% de mujeres entrevistadas se sienten activas, con ganas de hacer cosas y no quedarse en casa. Este estudio demuestra que a pesar de que la menopausia es considerada por la sociedad como una etapa de vida negativa, llegar a los 50 es vivido hoy como un paso hacia una mayor libertad.
Ellas creen firmemente que la edad debe llevarse con naturalidad (un abrumador 93% de las encuestadas manifiesta estar de acuerdo con esta creencia) y buscan llevar mejor los conflictos propios de los cambios hormonales producto del climaterio. En resumen, sienten que pueden seguir siendo jóvenes a esta edad y aun después de la menopausia (88% de las entrevistadas) ya que asumen una actitud positiva ante esta nueva etapa de vida.
Estas cifras no sólo reflejan una actitud positiva de estas mujeres ante la vida. También ponen en tela de juicio la idea que impone la sociedad de que sólo se es joven durante los años fértiles.
Precisamente en este sentido, muchas afirman que se sienten más tranquilas para vivir su sexualidad a pleno, ya que al dejar el período de fertilidad desaparecen las preocupaciones por embarazos no deseados. Por otro lado, el inicio del período de “nido vacío” (cuando los hijos dejan el hogar) les da no sólo el tiempo sino también los recursos y las ganas para buscar otros intereses y nuevas formas de socialización, lo que las lleva a vivir una madurez libre, formando nuevos círculos sociales del mismo sexo o del sexo opuesto, o incluso a encontrar nueva pareja.
El estudio explora los temas de bienestar general físico y emocional, la tensión entre juventud y madurez y las expectativas que estas mujeres tienen del futuro. Los resultados muestran a una generación de mujeres con una perspectiva más positiva de la vida después de la menopausia.
Una nueva etapa de vida
La doctora Rocío Flores, portavoz del Flascym, reveló que en la actualidad se vive el climaterio con mayor optimismo que en décadas pasadas: “La menopausia es un punto crítico en la vida que marca el inicio de la edad madura y la sociedad refuerza la percepción negativa de esta etapa. Esto tiene numerosas implicaciones para una mujer próxima a llegar a este momento. Sin embargo, a medida que avanzaban las investigaciones descubrimos que las mujeres de 50 de hoy viven este momento con entusiasmo, energía y mayor libertad que generaciones anteriores“.
Los especialistas a cargo del estudio denominaron a esta etapa de vida “maduritud”.
La “maduritud” es la etapa de transición de estas mujeres en la que se juntan la experiencia que les da la madurez con la energía de la juventud. Si bien son conscientes de las limitaciones propias de la edad (incluso para algunas llegar a esta etapa implica atravesar momentos de confusión y crisis antes de descubrir esta nueva etapa) la gran mayoría coincide con que este nuevo ciclo en sus vidas tiene mucho por ofrecer, lo cual se manifiesta en una mentalidad optimista y llena de planes propios a futuro. En efecto, el 84% de las participantes del estudio afirma que si bien saben que no son jóvenes, sí se sienten como tales, y por ende están dispuestas a embarcarse en nuevos proyectos personales.
Son precisamente estos proyectos propios los que caracterizan la etapa de la maduritud. Casi 7 de cada 10 mujeres afirman que este momento de sus vidas es bueno para asumir nuevos retos, entre los que destacan micro-emprendimientos, estudiar nuevas carreras o cursos y desarrollar nuevos pasatiempos.
La maduritud rescata lo mejor de la madurez emocional de estas mujeres con la juventud que no perdieron. ¿Cómo son las mujeres que transitan la maduritud? Ellas insisten en que no se les debe reconocer sólo porque se sientan jóvenes; sino porque celebran el equilibrio y la experiencia que hoy enriquece sus vidas y les da la capacidad de enfrentar dificultades con serenidad y entereza. Cada vez son más las mujeres que “no se quedan”, movilizan a sus pares, impulsan proyectos propios o colectivos, generan cambios en su entorno, socializan mucho más que la generación de sus madres, y se sienten cómodas balanceando sus múltiples roles.
Flores afirmó que todas las mujeres transitando el climaterio pueden vivir una maduritud feliz y plena, buscando apoyo en familiares y círculos sociales cercanos, así como consultando especialistas que puedan darles apoyo en lo físico y emocional.
Y concluyó: “La maduritud rescata todos esos aspectos positivos que hoy no se están tomando en cuenta cuando llega el climaterio. Estas características de la mujer de 50 años como son la energía, los planes a futuro y la experiencia adquirida con años son fuertes componentes que construyen la identidad de estas mujeres y como tales deben ser tratados con la misma importancia que hoy se le da a los aspectos fisiológicos del climaterio así como a la sobrevaloración de la juventud”.
Según Tacco, “estas mujeres llevan adelante una vida completamente normal, muchas de ellas con metas profesionales, y ahora disponen de más tiempo ya que sus hijos son independientes. Entonces, retoman aquellas actividades que realizaban cuando eran más jóvenes, o bien esas que siempre quisieron llevar a cabo y nunca pudieron por falta de tiempo: hobbies, deportes, cursos, viajes, salidas y escapadas, entre muchas otras”.

Entre los 40 y 60 años las mujeres viven la etapa denominada maduritud, que conjuga lo mejor de la madurez (la experiencia) con lo mejor de la juventud (la energía).
En tiempos en los que la juventud se convirtió en un valor y el tener 50 años es considerado como “el principio del fin”, un estudio realizado por la empresa multinacional Kimberly Clark (a través de su marca Poise y en conjunto con la Federación Latinoamericana de Sociedades de Climaterio y Menopausia, Flascym) da a conocer una generación de mujeres listas para cuestionar esta creencia: tienen 50 años y se sienten con mucha energía.
Algunas alcanzaron la cima de su crecimiento profesional o empiezan un pequeño negocio, otras eligen empezar una nueva vida en pareja o sin ella, y casi todas están orgullosas de haber criado exitosamente a sus hijos. Aunque ya no tienen 30 y sus cuerpos están pasando por los cambios físicos que supone la menopausia, ellas sienten que hoy tienen mucha más capacidad para enfrentar retos y obstáculos.
El estudio
El estudio se llevó a cabo en la Argentina, Colombia, Costa Rica y Chile, con la modalidad de entrevistas face to face y telefónicas, en ambos casos con una duración no inferior a los 10 minutos. El target elegido incluyó mujeres de entre 40 y 60 años de edad, con un nivel socioeconómico ABC1-C2/C3. La cantidad de casos entrevistados fueron los siguientes: Argentina: 180, Colombia: 131, Costa Rica: 199 y Chile: 302.
Según Carolina Tacco, Brand Manager de Poise Argentina, luego del estudio se encontraron “con una generación de mujeres argentinas (y de Latinoamérica en general) dispuestas a vivir los 50 de otra forma, que cuestiona la creencia de que llegar a la madurez es el fin de una etapa“. A partir del estudio, se concluye que el 83% de las mujeres que se encuentran en el período pre o post menopausia está de acuerdo con que este es un momento de vida ideal para empezar nuevos proyectos.
Esta etapa en la vida de las mujeres también viene acompañada de energía y actividad: el 91% de mujeres entrevistadas se sienten activas, con ganas de hacer cosas y no quedarse en casa. Este estudio demuestra que a pesar de que la menopausia es considerada por la sociedad como una etapa de vida negativa, llegar a los 50 es vivido hoy como un paso hacia una mayor libertad.
Ellas creen firmemente que la edad debe llevarse con naturalidad (un abrumador 93% de las encuestadas manifiesta estar de acuerdo con esta creencia) y buscan llevar mejor los conflictos propios de los cambios hormonales producto del climaterio. En resumen, sienten que pueden seguir siendo jóvenes a esta edad y aun después de la menopausia (88% de las entrevistadas) ya que asumen una actitud positiva ante esta nueva etapa de vida.
Estas cifras no sólo reflejan una actitud positiva de estas mujeres ante la vida. También ponen en tela de juicio la idea que impone la sociedad de que sólo se es joven durante los años fértiles.
Precisamente en este sentido, muchas afirman que se sienten más tranquilas para vivir su sexualidad a pleno, ya que al dejar el período de fertilidad desaparecen las preocupaciones por embarazos no deseados. Por otro lado, el inicio del período de “nido vacío” (cuando los hijos dejan el hogar) les da no sólo el tiempo sino también los recursos y las ganas para buscar otros intereses y nuevas formas de socialización, lo que las lleva a vivir una madurez libre, formando nuevos círculos sociales del mismo sexo o del sexo opuesto, o incluso a encontrar nueva pareja.
El estudio explora los temas de bienestar general físico y emocional, la tensión entre juventud y madurez y las expectativas que estas mujeres tienen del futuro. Los resultados muestran a una generación de mujeres con una perspectiva más positiva de la vida después de la menopausia.
Una nueva etapa de vida
La doctora Rocío Flores, portavoz del Flascym, reveló que en la actualidad se vive el climaterio con mayor optimismo que en décadas pasadas: “La menopausia es un punto crítico en la vida que marca el inicio de la edad madura y la sociedad refuerza la percepción negativa de esta etapa. Esto tiene numerosas implicaciones para una mujer próxima a llegar a este momento. Sin embargo, a medida que avanzaban las investigaciones descubrimos que las mujeres de 50 de hoy viven este momento con entusiasmo, energía y mayor libertad que generaciones anteriores“.
Los especialistas a cargo del estudio denominaron a esta etapa de vida “maduritud”.
La “maduritud” es la etapa de transición de estas mujeres en la que se juntan la experiencia que les da la madurez con la energía de la juventud. Si bien son conscientes de las limitaciones propias de la edad (incluso para algunas llegar a esta etapa implica atravesar momentos de confusión y crisis antes de descubrir esta nueva etapa) la gran mayoría coincide con que este nuevo ciclo en sus vidas tiene mucho por ofrecer, lo cual se manifiesta en una mentalidad optimista y llena de planes propios a futuro. En efecto, el 84% de las participantes del estudio afirma que si bien saben que no son jóvenes, sí se sienten como tales, y por ende están dispuestas a embarcarse en nuevos proyectos personales.
Son precisamente estos proyectos propios los que caracterizan la etapa de la maduritud. Casi 7 de cada 10 mujeres afirman que este momento de sus vidas es bueno para asumir nuevos retos, entre los que destacan micro-emprendimientos, estudiar nuevas carreras o cursos y desarrollar nuevos pasatiempos.
La maduritud rescata lo mejor de la madurez emocional de estas mujeres con la juventud que no perdieron. ¿Cómo son las mujeres que transitan la maduritud? Ellas insisten en que no se les debe reconocer sólo porque se sientan jóvenes; sino porque celebran el equilibrio y la experiencia que hoy enriquece sus vidas y les da la capacidad de enfrentar dificultades con serenidad y entereza. Cada vez son más las mujeres que “no se quedan”, movilizan a sus pares, impulsan proyectos propios o colectivos, generan cambios en su entorno, socializan mucho más que la generación de sus madres, y se sienten cómodas balanceando sus múltiples roles.
Flores afirmó que todas las mujeres transitando el climaterio pueden vivir una maduritud feliz y plena, buscando apoyo en familiares y círculos sociales cercanos, así como consultando especialistas que puedan darles apoyo en lo físico y emocional.
Y concluyó: “La maduritud rescata todos esos aspectos positivos que hoy no se están tomando en cuenta cuando llega el climaterio. Estas características de la mujer de 50 años como son la energía, los planes a futuro y la experiencia adquirida con años son fuertes componentes que construyen la identidad de estas mujeres y como tales deben ser tratados con la misma importancia que hoy se le da a los aspectos fisiológicos del climaterio así como a la sobrevaloración de la juventud”.
Según Tacco, “estas mujeres llevan adelante una vida completamente normal, muchas de ellas con metas profesionales, y ahora disponen de más tiempo ya que sus hijos son independientes. Entonces, retoman aquellas actividades que realizaban cuando eran más jóvenes, o bien esas que siempre quisieron llevar a cabo y nunca pudieron por falta de tiempo: hobbies, deportes, cursos, viajes, salidas y escapadas, entre muchas otras”.
24/08/2011
Adiós celulitis: tratamientos infalibles para combatirla
El 95% de las mujeres padece algún grado de celulitis y dar con el tratamiento indicado es clave para erradicarla. Esta época del año es ideal para mejorar la piel y prepararla para el verano. En esta nota, tres alternativas cero invasivas para eliminar la “piel de naranja”
La celulitis es una afección de la piel que, en mayor o menor medida, altera la autoestima de muchas mujeres. Lo padecen un 95% de la población femenina y muchas de ellas no siempre aciertan en la técnica adecuada para solucionar el problema, tomando en cuenta que el procedimiento ideal es aquel que concentra todos los aspectos del estilo de vida de la persona, como la correcta alimentación, actividades físicas de bajo impacto, uso de cosmetología en la zona afectada y, por sobre todo, las poderosas técnicas que la medicina estética ofrece a partir de las últimas tecnologías en láser cero invasivas.
El concepto “no invasivo” hace referencia a terapias libres de bisturí y post operatorio, lo que forma parte de las nuevas tendencias en materia de medicina estética. Las técnicas cero invasivas modelan el cuerpo progresivamente, acompañando los procesos naturales del organismo y sin contraindicaciones para el paciente.
¿Qué es la celulitis?
Es el acúmulo de tejido adiposo en determinadas zonas del cuerpo, lo cual en muchas ocasiones es visible en forma de nódulos adiposos. Este típico poseado adquiere el nombre de “piel de naranja”.
En cuanto a las causas, el doctor Ricardo Hoogstra, cirujano plástico pionero en técnicas cero invasivas en nuestro país, explica que “muchos pueden ser los factores que lo generan y que perpetúan esta condición de la piel, y van desde cuestiones genéticas, hormonales, o de hábitos dietéticos, higiénicos y circulatorios”.
Según el especialista, la celulitis es una afección que desde hace años viene investigándose las mejores alternativas para tratarla. “Nuestra experiencia con cientos de pacientes nos demostró que para lograr resultados óptimos, lo ideal es atacar la celulitis desde varios frentes, por lo que la combinación de tratamientos es lo más efectivo para lograrlo. Mi especialidad está puesta en utilizar técnicas no invasivas, debido que a través de las ellas se pueden alcanzar resultados muy satisfactorios sin necesidad de intervención quirúrgica”, destacó.
¿Cómo tratarla?
La celulitis se desarrolla en etapas, y cada una de ellas tiene un tratamiento específico. Por ejemplo, según explicó Hoogstra, “en la primera fase no se ven manifestaciones en la piel, por lo que es recomendable realizar ejercicios, llevar una buena alimentación y otras medidas de prevención, como la mesoterapia. En la segunda etapa, el aumento de adiposidades localizadas es visible, por lo que es fundamental realizar también tratamientos para reducir la adiposidad y mejorar la piel, como ser los láser i-lipo o i-lipo Ultra, que reducen notablemente la grasa localizada y mejoran la calidad de la epidermis. Ya en la tercera fase, el poseado y las depresiones son más profundas e, inclusive, causan dolor, por lo que la solución indicada sería una alternativa a la liposucción, como el láser Fox”.
Teniendo en cuenta que en una última etapa la celulitis se extiende con poseados muy hondos y de aspecto irregular -y que la liposucción fue por muchos años la más indicada en estos casos- lo ideal es tratar el problema desde sus primeras fases de aparición, a fin de obtener resultados óptimos y evitar el bisturí.
En la actualidad, contamos con las últimas tecnologías que existen en el mercado y con profesionales altamente capacitados para realizar procedimientos menos invasivos. Bajo este sistema mínimamente agresivo se pueden reducir las adiposidades localizadas y tensar la piel, sin dejar cicatrices y con la posibilidad de que el paciente continúe al otro día con su actividad diaria.
Las tres técnicas más eficaces para combatir la celulitis
* Mesoterapia: es un clásico de los tratamientos de medicina estética que, por medio de una pistola electrónica, introduce en las zonas afectadas ingredientes primordiales vitaminas, minerales, aminoácidos (que tienen efectos reafirmantes) y xantinas (cuyos efectos son lipolíticos). El medicamento combate activamente la celulitis y grasas localizadas, debiendo ir acompañado de un cambio en el estilo de vida para obtener mejores resultados y prolongar sus efectos.
¿Cómo trabaja? El exceso de centímetros, la piel de naranja y la flacidez mejoran notablemente con mesoterapia, técnica que se aplica a través de multiinyecciones cargadas de ingredientes activos, los cuales mejoran el metabolismo celular, activan la circulación, oxigenan y regeneran los tejidos.
Si bien no resulta doloroso, tras las sesiones suelen quedar unos leves cardenales que desaparecen rápidamente. El tratamiento consta de diez sesiones rápidas y en el lapso de una vez por semana. Satisfactoriamente, el paciente vuelve a sus tareas habituales luego de las mismas.
En caso de pacientes que necesiten tonificar y reafirmar, los minerales y aminoácidos introducidos tienen como finalidad tonificar la piel. La mesoterapia está indicada como un tratamiento que puede mejorar resultados en pacientes que se sometieron a una liposucción.
Los resultados de la aplicación son duraderos si se continúa con buenos hábitos alimentarios.
* Láser Lipolisis Fox: se trata de una novedosa técnica láser que provee una solución menos agresiva y más segura para mejorar la celulitis en sus fases avanzadas, eliminando al mismo tiempo las adiposidades localizadas.
Es un equipo láser de origen alemán de alta precisión, especialmente diseñado para realizar en forma segura y efectiva procedimientos mínimamente invasivos que renuevan la tonicidad de la piel, corrigen irregularidades (celulitis) y disminuyen adiposidades localizadas en áreas complejas, como cara, cuello, muslos, rodillas y abdomen.
¿Cómo trabaja? A través de la aplicación del láser en la zona afectada, el médico puede remodelar la silueta, reducir la celulitis y atenuar la flaccidez en un rápido período de 1 o 2 horas por sesión.
Es una técnica ambulatoria que no requiere hospitalización, donde la persona puede reincorporarse a sus labores en 24 ó 48 horas. Se utiliza anestesia local, con o sin sedación según el paciente. Permite tratar con más seguridad áreas corporales con poco espesor de tejido, siendo ideal para el tratamiento de brazos y cara interna de muslos.
Al ser una técnica no invasiva, evita las incisiones traumáticas, los puntos de sutura y las grandes cicatrices, y sus efectos son notorios e inmediatos.
Algunos beneficios adicionales serían la excelente tolerancia por parte del paciente, rápida recuperación, reducción de gastos operativos, lo que se materializa por un menor costo operatorio para el paciente, entre otros.
Está indicado para personas que deseen tratar las áreas corporales con celulitis y adiposidades tales como abdomen, extremidades, pantorrillas y muslos. Pero sus efectos no se limitan a eliminar la celulitis, también es excelente solución para la flaccidez cutánea y lipomas.
* I-lipo e i-lipo Ultra: se trata de dos innovadoras propuestas europeas que ingresaron a nuestro país hace poco más de un año, y que vienen arrojando resultados notables y altamente positivos en pacientes con celulitis y adiposidades localizadas.
Alternativas inteligentes a la lipoaspiración, logra resultados efectivos y visibles sin recurrir al bisturí. A través de una sesión de láser que proporciona una experiencia placentera e indolora.
¿Cómo trabaja? Se aplica una luz roja láser visible de baja intensidad a la zona afectada durante 15 minutos aproximadamente. La luz láser se absorbe lentamente en cada célula adiposa de la zona en tratamiento, abriendo temporalmente los poros de la pared celular, por la que puede escapar el contenido de grasa. Esto no afecta a las estructuras circundantes, como piel, vasos sanguíneos y nervios. De este modo se estimulan los procesos naturales del organismo que eliminan la grasa almacenada en los adipocitos.
El sistema linfático recoge la adiposidad de la célula y la transporta a otras zonas del cuerpo, en donde se metaboliza en forma de energía durante la práctica de ejercicio. Esta actividad física, realizada en el consultorio, donde, a través de en un caminador o bicicleta fija, se estimula el proceso de eliminación permanentemente de la grasa del cuerpo, disminuyendo notoriamente varios centímetros durante el entrenamiento.
A través del tratamiento con i-lipo, el paciente (además de mejorar la calidad de la piel y disminuir la celulitis) puede eliminar de uno a tres centímetros en cada sesión. Esto significa una considerable reducción en las zonas adiposas, como ser el abdomen, sin necesidad de adelgazar las piernas y el rostro. Por ello, resulta de mucha utilidad para la mujer en su período posparto, donde la misma recupera su figura de un modo natural, no agresivo e inmediato sin tener que suspender la actividad cotidiana.
El método va acompañado de una dieta alta en proteínas y baja en carbohidratos, de forma tal que el cuerpo tenga que recurrir a las grasas que se liberan durante la aplicación del láser. El ejercicio es otra cuestión vital para la continuidad del éxito del programa.
Está especialmente indicado para hombres y mujeres que deseen reducir su adiposidad localizada de modo no invasivo. Para acceder a este tratamiento, únicamente necesitan realizarse un electrocardiograma y un control de aptitud física.
La mujer actual prefiere y exige cada vez más que los tratamientos de belleza se adapten a su medida y no requieran una intervención quirúrgica. En consecuencia, el mercado de la medicina estética se focalizó en optimizar estas técnicas y ofrecer más salud y menos riesgo a sus pacientes.
Hoy en día los tratamientos son más efectivos y se posicionan como una verdadera alternativa al ya conocido método de lipoaspiración. No sólo cuidan más la salud de la mujer, sino que aportan resultados asombrosos.
Asesoraron: doctor Ricardo Hoogstra, cirujano plástico, miembro titular de la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica y Fabiana Bisignano, cosmiatra de Clínica Hoogstra
infobae/saludable mf
29/04/2011
Las mujeres y el porno: ¿por qué no?

"A mí no me pasa nada con eso, al contrario, me desagrada, me quita las ganas, me pone de pésimo humor. En principio, no veo la necesidad, y si la hay estamos en el horno... Quiere decir que no somos estímulo suficiente entre nosotros dos. Por otra parte, me enferma que él se erotice con esas minas que aparecen en esas películas, y mucho peor cuando se excitan entre ellas, ¡un espanto!. Además, no me digas que no está todo trucado. A mí me contaron que son cuestiones de cámara, lentes y esas cosas, y ni decir que les hacen tomar kilos de Viagra y todo tipo de pastillas para que aguanten más... Y mejor no me meto con el tema ideológico y social: esas pobres minas están sometidas y esclavizadas para ganarse unos pesos. Es un tema jodido, ¿viste? Eso hay que tenerlo en cuenta. Hay abuso, la mujer siempre aparece dominada en el acto sexual y se espera que, además, esté contenta... ¿Qué se piensan los tipos? ¿Creen que somos como animales? No lo tolero. ¿Y el amor en el sexo? El amor pasa a un segundo plano en estas películas, se reduce a la genitalidad y listo. Cuando veo a mi pareja enganchado en la compu mirando porno por Internet me provoca una mezcla de asco y de pena enormes. Le pregunto: ¿no te alcanzo? ¿no te soy suficiente? Y al rato lo miro con desprecio y le digo eso que se imaginan... Y más: te quedaste en la pubertad, no llegaste ni siquiera a la adolescencia. Además, hay cosas más importantes en una pareja, en un matrimonio, cosas mucho más valiosas y sanas. Porque es un poco enfermizo esto del porno...".
Este podría ser un discurso típico del modelo femenino mitificado y cristalizado según las expectativas culturales que se nos adjudican. Este concepto se apoya en el hecho de que la tendencia erótica del varón se asienta, -presos de su anatomía- en la respuesta ante determinados disparadores externos, (principalmente olfativos, visuales o auditivos) o internos (las fantasías sexuales), mientras que supone a las mujeres asociadas a un erotismo ligado a la ternura y la amorosidad. Esta posición ideológica relega el tránsito por franjas eróticas más amplias y expandidas a las mujeres que están fuera del sistema aceptado: léase, las prostitutas.
Así como muchas de las diferencias sociales y culturales se han transformado y derribado a partir del inmenso desarrollo de nuestro género en las últimas décadas, también el abordaje de la sexualidad y las posibilidades otorgadas a nuestro deseo se han ampliado.
Estos cambios no anulan las diferencias sino las desigualdades y permiten sumar e integrar los recursos eróticos de ambos géneros. Así como el varón ha podido desarrollar su potencial amatorio -gracias al derecho de las mujeres de expresar las formas de su deseo- y hoy se permite disfrutar del prólogo erótico amoroso y de ese modo desatarse de su formato genital, también las mujeres estamos pudiendo permitirnos develar nuestros prejuicios, jugar con nuestra imaginación y sumergirnos en el juego que propone la pornografía como recurso sexual.
La pornografía actual está mostrando algo que antes sólo existía en el clandestino mundo masculino de prostitutas y amantes. Nunca con la mujer de su casa. Ahora, ellas también se atreven a habilitar los mismos permisos en su sexualidad. El tiempo pasó, el intercambio de roles se profundizó y, por qué no, esa indiscreción tan femenina se nos volvió inevitable, haciendo que husmeáramos otros mundos.
Si bien las películas porno clásicas mantienen el formato elemental de "macho montando a la hembra", sobreexhibición del pene, acentuación en primer plano de las zonas erógenas genitales (senos, glúteos, vulva)", la inclusión de la mujer como consumidora generó cambios en el diseño de las mismas. Hoy nos encontramos con pornos más elaboradas, con mayor contenido argumentativo y cierto desarrollo estético que suma al producto de manera significativa.
En síntesis... En la sexualidad, todo lo que sume al objetivo del placer mutuo en tanto no afecte negativamente a ninguno de los integrantes de la pareja, todo lo que alimente el "nosotros" vincular, todo lo que expanda y libere, todo lo que enfrente la tendencia cultural a constreñirnos eróticamente, será siempre bienvenido.
Lic. Adriana Arias
entremujeres.com
Este podría ser un discurso típico del modelo femenino mitificado y cristalizado según las expectativas culturales que se nos adjudican. Este concepto se apoya en el hecho de que la tendencia erótica del varón se asienta, -presos de su anatomía- en la respuesta ante determinados disparadores externos, (principalmente olfativos, visuales o auditivos) o internos (las fantasías sexuales), mientras que supone a las mujeres asociadas a un erotismo ligado a la ternura y la amorosidad. Esta posición ideológica relega el tránsito por franjas eróticas más amplias y expandidas a las mujeres que están fuera del sistema aceptado: léase, las prostitutas.
Así como muchas de las diferencias sociales y culturales se han transformado y derribado a partir del inmenso desarrollo de nuestro género en las últimas décadas, también el abordaje de la sexualidad y las posibilidades otorgadas a nuestro deseo se han ampliado.
Estos cambios no anulan las diferencias sino las desigualdades y permiten sumar e integrar los recursos eróticos de ambos géneros. Así como el varón ha podido desarrollar su potencial amatorio -gracias al derecho de las mujeres de expresar las formas de su deseo- y hoy se permite disfrutar del prólogo erótico amoroso y de ese modo desatarse de su formato genital, también las mujeres estamos pudiendo permitirnos develar nuestros prejuicios, jugar con nuestra imaginación y sumergirnos en el juego que propone la pornografía como recurso sexual.
La pornografía actual está mostrando algo que antes sólo existía en el clandestino mundo masculino de prostitutas y amantes. Nunca con la mujer de su casa. Ahora, ellas también se atreven a habilitar los mismos permisos en su sexualidad. El tiempo pasó, el intercambio de roles se profundizó y, por qué no, esa indiscreción tan femenina se nos volvió inevitable, haciendo que husmeáramos otros mundos.
Si bien las películas porno clásicas mantienen el formato elemental de "macho montando a la hembra", sobreexhibición del pene, acentuación en primer plano de las zonas erógenas genitales (senos, glúteos, vulva)", la inclusión de la mujer como consumidora generó cambios en el diseño de las mismas. Hoy nos encontramos con pornos más elaboradas, con mayor contenido argumentativo y cierto desarrollo estético que suma al producto de manera significativa.
En síntesis... En la sexualidad, todo lo que sume al objetivo del placer mutuo en tanto no afecte negativamente a ninguno de los integrantes de la pareja, todo lo que alimente el "nosotros" vincular, todo lo que expanda y libere, todo lo que enfrente la tendencia cultural a constreñirnos eróticamente, será siempre bienvenido.
Lic. Adriana Arias
entremujeres.com
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



